La Copa del Mundo ha sido históricamente un evento político, y la próxima edición en Estados Unidos, Canadá y México no es la excepción. La tensión entre Estados Unidos e Irán ha resurgido, especialmente tras la muerte del líder iraní Khamenei, lo que llevó a la selección iraní a solicitar que sus partidos se jugaran en México. Además, la entrada de delegados iraníes a Canadá fue denegada, lo que intensificó las controversias. A pesar de las críticas, FIFA sigue adelante con sus planes, mientras los aficionados enfrentan dificultades para obtener visas y altos costos para asistir al torneo.
inquirer.com
Deportes
Política y Pasión: La Copa del Mundo 2026 en Tiempos de Tensión