Un potente terremoto de magnitud 7,2, seguido por otro de 7,5, ha devastado Venezuela, exacerbando la ya crítica situación del sistema de salud del país. Desde el miércoles, hospitales y clínicas se encuentran desbordados, con cientos de muertos y miles de heridos, mientras los rescatistas luchan por atender a las víctimas atrapadas bajo los escombros. La escasez de insumos médicos es alarmante, y muchos pacientes deben llevar sus propios suministros para recibir atención, lo que refleja la profunda crisis humanitaria que enfrenta el país.
La emergencia sanitaria se agrava en un contexto donde el 90% de los hospitales están desabastecidos. La migración masiva de personal médico y la falta de recursos han dejado a los centros de salud incapaces de responder a la tragedia. A pesar de la activación de una red de hospitales en la Gran Caracas, la situación es desesperada, y la ayuda internacional comienza a llegar, aunque insuficiente para cubrir las necesidades urgentes de la población afectada.
bbc.com
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